WWE Backlash: Un sube y baja de producción y emociones

Durante la noche de hoy WWE nos presentó el evento Backlash, en el que Edge y Randy Orton se enfrentaron en lo que fue promocionada como la mejor lucha de todos los tiempos. El evento fue uno bastante entretenido en el que cada campeón retuvo su título.

 

Drew McIntyre y Bobby Lashley tuvieron una muy buena y entretenida lucha donde, por un momento, pensamos que tendríamos un nuevo campeón de la WWE. Lana distrajo a Bobby Lashley y fue suficiente para que McIntyre conectara su 'Claymore Kick' y llevarse la victoria. Algo me dice que esta historia aún continuará mañana en RAW.

 

Una rivalidad que sí aparenta estar terminada es la de Braun Strowman contra The Miz y John Morrison quienes, luego de una mala comunicación a la hora de planchar al campeón, cayeron derrotados. Pienso que Strowman necesita un oponente de renombre que le de batalla en lo que regresa The Fiend, y el oponente perfecto lo es Sheamus, quien derrotó a Jeff Hardy de manera convincente. Una lucha entre Strowman y Sheamus, posiblemente en el próximo evento Extreme Rules, tiene el potencial de robarse el show.

Pero ahora, ¿tuvieron Edge y Randy Orton la mejor lucha de todos los tiempos? Definitivamente esta lucha estuvo mucho mejor que la que dieron en WrestleMania. Fue mucho más emocionante. WWE dió la milla extra al brindarnos nuevos ángulos de cámara y añadiendo efectos de sonidos de público, y Edge y Orton lo dejaron todo en el cuadrilátero. Falsos finales tras falsos finales. Ellos supieron transmitir la emoción y contar la historia que querían llevar. No fue la mejor lucha de todos los tiempos, pero si fue una muy bien producida y realizada.

 

Hay que quitarse el sombrero ante ambos competidores que, ante la presión de producir la mejor lucha de todos los tiempos, nos brindaron un clásico y la mejor lucha del año... hasta el momento.

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