• Robert Anthony García

AEW apuesta al regreso de la fanaticada y al comienzo de una nueva era con Double or Nothing


Para obtener una ecuación perfecta necesitas tener todos los componentes necesarios. En el mundo de la lucha libre, por el último año y medio, se ha sentido la ausencia de uno de sus componentes más claves e importantes, la fanáticada. El rugir del público, ya sea para aplaudir o abuchear a los luchadores, sirve como detonante para la adrenalina de los competidores sobre el cuadrilátero. All Elite Wrestling volvió a unir todos los componentes de una experiencia luchística y el resultado fue, sin duda alguna, uno de los mejores, sino el mejor evento producido por AEW.

La emoción dentro del Daily’s Place era palpable y el entusiasmo del público desde que comenzó la primera lucha fue increíble. Estar más de un año sin poder ver a tus luchadores preferidos y mostrarles ese cariño y en ocasiones odio, fue una larga y árdua espera. Tan pronto comenzó el evento, la fanaticada desbordó toda esa energía hacía la acción sobre el cuadrilátero. Double or Nothing fue una noche mágica e histórica que cambiará el rumbo de All Elite Wrestling para siempre. Realmente este fue el comienzo de una nueva era en la lucha libre.

El Inner Circle sobrevivió una brutal batalla contra The Pinnacle dentro del Stadium Stampede, Sting demostró que aún le queda algo en el tanque en su regreso al cuadrilátero, Britt Baker realizó el sueño de su vida al destronar a Hikaru Shida por el Campeonato Femenino de AEW, Kenny Omega a penas salió airoso en su defensa titular, “Hangman” Adam Page pastoreó por el rebaño a Brian Cage, The Young Bucks y Eddie Kingston junto a Jon Moxley dieron una clínica de lucha libre en pareja y Jungle Boy le ganó a la casa en el Casino Battle Royale para ponchar una oportunidad titular contra Omega en dos semanas. De principio a fin, Double or Nothing no defraudó en crear emociones y momentos que marcarán una nueva etapa dentro de All Elite Wrestling.

Escuchar al público corear la canción de Jungle Boy “Tarzan Boy” y “Judas” de Chris Jericho era un momento inevitable que estaba destinado a ocurrir desde hace un tiempo atrás. Double or Nothing se sintió como ir para atrás al tiempo en donde la vida era perfecta y una pandemia era solo cuentos de nuestros abuelos. All Elite Wrestling aprovechó el momento y nos regalaron una noche que será recordada para siempre. De este momento en adelante, vamos a ver al futuro de AEW sobresalir y convertirse en la nueva generación que llevará a All Elite Wrestling a la cima de la montaña dentro de la industria.

Sammy Guevara, Jungle Boy, MJF, Adam Page, Britt Baker, Darby Allin y Orange Cassidy son algunos de los nombres que veremos sobresalir y elevarse como contendientes fuertes dentro de AEW. Se ha realizado un tremendo trabajo en desarrollar estos talentos en nombres conocidos y reconocidos dentro de la empresa y el respaldo del público ya es una realidad. En fin, All Elite Wrestling volvió anotar otro touchdown con Double or Nothing y lo hicieron al reconectar el corazón de la lucha libre, los fanáticos junto a la tremenda acción presentada sobre el cuadrilátero. Estos próximos meses, AEW promete continuar cautivando a sus fieles seguidores, en ruta a su próximo evento All Out en Septiembre.


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